Abriendo caminos
desde 1992
En 1992, un grupo de «maestros aventureros» apasionados por la docencia fundaron la Cooperativa Maestros Melilla asumiendo la titularidad y la construcción del Colegio Enrique Soler. Un Centro fruto del esfuerzo cooperativo de un grupo de profesores con amplia experiencia docente, que se inauguró en 1996 y desde entonces no ha dejado de crecer en recursos humanos y materiales para ofrecer a padres y alumnos una enseñanza diferenciadora, plural, cooperativa y de calidad.
El origen de COMAMEL proviene de los colegios San Isidoro y San Francisco de Asís, colegios modestos de los años sesenta situados en barrios populares de la Ciudad. Eran inconexos pero algo los hacía inseparables: la figura de un docente que curiosamente no había trabajado en ninguno de los dos colegios pero si fue maestros de maestros.
Enrique Soler, a quien rendimos homenaje con el nombre de nuestro Centro, fue uno de los profesionales de la enseñanza más veteranos e ilustres de Melilla que ejerció con vocación y maestría durante toda su carrera. Fue y será punto de referencia de entrega y profesionalidad para todos los docentes.
Nuestros 30 primeros años de existencia han supuesto un periodo de crecimiento, desarrollo e implantación en el que Nuestro Centro se ha hecho un sitio por méritos propios en el seno de la Ciudad. Con identidad laica, fomentamos la tolerancia y la libertad de ideas, promovemos el respeto a la dignidad humana y descartamos una enseñanza autárquica y propiciar un aprendizaje autónomo del alumno.
Nuestro objetivo es contribuir a formar personas felices, responsables y críticas. Ciudadanos respetuosos con el medio ambiente, preparados para desenvolverse en un mundo dinámico y compartiendo las raíces culturales e históricas de la Ciudad de Melilla.